martes, 28 de octubre de 2014

Me preguntan porqué escribo

Cuando la tristeza se instala en mi alma y no puedo encontrar serenidad ni claridad en mis pensamientos.
Cuando siento que la angustia y la soledad se apegan a mí, como una sombra solitaria e inmóvil, aparecen ellas: “las palabras”.
Entonces, la nostalgia se detiene  y encuentra refugio en el lenguaje silencioso y sereno de las letras.
Son ellas las que fluyen, incesantes, y me ayudan a encontrar la calma en el laberinto insondable de mi mente.
Y cuando llega la quietud a mi espíritu son también ellas las que están en mi interior para poder expresar mis sentimientos más profundos.
Son como un susurro suave, que me trae un mensaje de esperanza para acallar la oscuridad y despertar en mí la luz.
Permanecen siempre muy cerca, latentes e inquietas, tratando de proteger mi alma, acompañándome incondicionalmente, haciéndome descubrir a cada instante, que soy parte de este mundo cautivante, sorprendente y misterioso que busca, inexorablemente, ¡encontrar la PAZ!

No hay comentarios:

Publicar un comentario