¿Por qué los pensamientos
han de tornarse diferente
según la luz bajo la que se piensen?
De día mientras el sol está presente,
invencible me siento,
pero de cristal me vuelvo
cuando la luna aparece.
¿Por qué no puedo
ser más fuerte
y vencer a mi mente?
Sol, luz ardiente,
¿por qué me ciegas
y me impides verte?
Luna, amor latente,
¿por qué dulcificas
la realidad presente?
Sois las dos caras que mantienen
en una misma moneda,
la probabilidad de la suerte.
Pero dejadme, dejad que piense,
dejadme a solas
con mi corazón y mi mente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario