sábado, 20 de diciembre de 2014

No renuncies a un proyecto, grande o pequeño, ni por miedo ni por nada. No te prives a ti mismo de la oportunidad de conseguirlo. Tal vez necesites tiempo o paciencia. Pero recuerda que si está en tu mente, puedes convertirlo en realidad. La mayoría de personas que abandonan una idea, un proyecto, un objetivo o un sueño, normalmente, lo hacen influenciados por la impaciencia y el pesimismo. O tal vez por un mal consejo, como diría Mark Twain, de ‘gente pequeña que trata de empequeñecer tus ambiciones’. Recuerda siempre que sin constancia y esfuerzo no habría nada: ni cine, ni literatura, ni avances tecnológicos y médicos… no habría progreso. Por lo tanto, si tienes el talento para llevarlo a cabo, y el coraje de trabajar sin descanso hasta conseguirlo, será tuyo.
Cuando dices que no puedes, debes saber que la vida es amable con quien lucha y persevera. Nadie está hablando de que sea cómodo o fácil. Nadie está hablando de éxitos inmediatos. Sólo te digo que si trabajas con disciplina, dedicación y método, es imposible que se te resista algo. Si pones toda tu ilusión y entusiasmo en un proyecto, es imposible que no te vaya bien. Porque cuando dices no puedo, puedes siete veces más. Sólo se trata de ser constante y no perder la confianza en uno mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario