martes, 15 de julio de 2014

Ser niña… para soñar.
Para sentir que todo es posible por el mero hecho de pensarlo, de esperarlo… de compartirlo.
Y tejer fantasías en cada esquina y sembrarlas al recodo del camino esperando que el rocío de la vida germine esas semillas. Las de la inocencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario